Énfasis para la Agenda del Desarrollo

En este contexto, reconocemos los importantes esfuerzos por parte de la OMPI, en la difusión de los beneficios que reporta la protección y observancia de los derechos de propiedad intelectual, así como también la entrega y mejora de los recursos materiales y humanos de las oficinas de propiedad intelectual y de las agencias encargadas de la observancia en pos de la promoción de la creación de activos de propiedad intelectual.

Sin embargo, estimamos que mayor atención debiera conferirse a:

a) La importancia de las flexibilidades presentes en el sistema de propiedad intelectual conformes con los acuerdos internacionales vigentes, en especial respecto a los límites de la protección y sus excepciones y limitaciones;

b) El fortalecimiento de instancias gubernamentales para evaluar el impacto en las políticas públicas que genera la adopción de nuevas formas de propiedad intelectual, o la ampliación de los derechos que ésta reconoce tanto a titulares como a usuarios.

c) Los medios complementarios a la propiedad intelectual, como instrumentos eficaces para la promoción de la actividad creativa.

d) La necesidad de enriquecer el Dominio Publico y mejorar el acceso del público.

Consideramos que la OMPI debiera tener un rol de liderazgo al respecto, y trabajar en pos de construir visiones multilaterales comprehensivas que den cuenta de las ventajas y desventajas relativas a los diferentes diseños y modelos institucionales complementarios para promover la actividad creativa y la transferencia de tecnología.

VI. Propuestas:

  1. Establecer en la OMPI un espacio permanente de análisis y discusión de formas alternativas a la PI que promuevan la actividad creativa y la transferencia de tecnología.

  2. Elaboración de un plan que tenga como finalidad el fomento de la identificación y el acceso a los contenidos que forman parte del dominio público, que complemente la iniciativa de la UNESCO en este campo.

  3. Desarrollo de un estudio comprehensivo, con una metodología participativa, que considere el aporte de otras organizaciones internacionales, como la OMS, la UNESCO y la FAO, así como de expertos en desarrollo, que permita evaluar los niveles apropiados de propiedad intelectual de acuerdo a la realidad particular de cada país. Podría estudiarse, entre otros, los efectos de los aumentos de los plazos de protección, la interrelación de la P.I. con políticas de competencia y la participación en el intercambio comercial entre países. Por otra parte, podrían identificarse las excepciones y limitaciones indispensables para promover políticas creadoras e innovadoras, dependiendo del nivel de desarrollo de cada país.